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Encontró 120 mil euros y los entregó El Evangelio cambia vidas en Alemania
         





 
 

Este artículo salió el día 10 de junio de 2008 en los periódicos de todo el estado de Schleswig-Holstein en el norte de Alemania en la página principal. El reportero solamente iba a escribir un pequeño artículo para el periódico local, pero tanto él como sus compañeros de trabajo empezaron a preguntarse lo mismo: “Qué hubiéramos hecho con este dinero, si nadie hubiese sabido de su existencia?”.
Se puso tan interesante el asunto que decidieron ponerlo en primera plana al lado de una foto grande de nuestra canciller Merkel y Bush. Todos lo leyeron, y el mismo martes llamaron por teléfono tres programas locales de televisión, que la misma noche presentaron las entrevistas tanto por la televisión en todo el norte como por radio por toda Alemania.
De repente, hubo una explosión de la nada. El día siguiente llamaron también programas cristianos de radio e Internet preguntando si podían hacer entrevistas con nosotros. El domingo pasado un reportero famoso que trabaja en las noticias de la television escribió una columna sobre David y su acto noble. Esta columna se pudo leer en toda Alemania acerca de cómo Dios es capaz de cambiar radicalmente a una persona.
El Hallador más honesto del Estado de Schleswig-Holstein (Alemania) vive y trabaja en Betel (casa de ayuda al adicto). Encontró 120 mil euros, ¡y los entregó!
David, de 26 años, había sido drogodependiente, traficante y criminal importante en el mundo de las drogas. En Betel, una casa cristiana de ayuda al marginado en Neumünster, se transformó en un nuevo hombre.
Sin titubear entregó un hallazgo de 120 mil euros (2 millones de pesos aproximadamente).
Otros hubiesen flaqueado y caído en la tentación del hallazgo de tal cantidad. El joven encontró los billetes mientras realizaba un desalojo en una casa de Neumünster en una secadora de ropas. “A través de Dios he encontrado una nueva vida y por ningún momento pasó por mi mente quedarme con el dinero”, dice él.
“Este día no lo voy a olvidar nunca”, dice David. Su apellido no quiere que se mencione por una buena razón: “Durante casi diez años he sido un adicto al ‘cristal’, un estimulante a base de anfetaminas”. El consumo durante tantos años cambió su personalidad. David perdió a su familia, a su esposa y a sus hijos. Vendía droga y era una persona importante en el mundo de los estupefacientes.
“Antes le pegaba a la gente por 2 euros”, dice David.
A través de una oficina de consulta encontró el camino hacia Betel, una casa cristiana de ayuda al marginado en Neumünster, y desde entonces ha llegado a ser un nuevo hombre. Betel ayuda a 15 drogadictos quienes viven en una finca en Krogaspe, cerca de Neumünster. El trabajo allí es parte de la terapia, pues además de las ofrendas se autofinancian a través de la venta de muebles y desalojos de casas.
En uno de tales desalojos, trabajo que había sido solicitado por un administrador, David encontró esta cantidad sensacional de billetes. “La casa de dos pisos estaba totalmente llena de basura, el suelo estaba lleno de trapos, ropa y suciedad”, dice David. En el baño, en una secadora de ropa de los años 70 encontró primeramente algunos documentos de la señora mayor que había fallecido, y luego dinero; mucho dinero. “Billetes de 50, billetes de 100 y billetes de 500 envueltos con precintas. Sin embargo, en ningún momento pensé en quedarme con el dinero”, dice David. Entregó cada céntimo a sus líderes en Betel los cuales informaron al administrador de la herencia.
“Después sí pensé en cuántas cosas podría hacer uno con tanto dinero; pero he encontrado una nueva vida en Dios y estoy firme”, dice David. “De otra manera hubiese caído otra vez en la antigua trampa. Concientemente actuaría otra vez de la misma forma”, dice él.
Raúl Reyes, misionero y líder de Betel en Neumünster, está orgulloso de David. “Es cierto que siempre necesitamos dinero para nuestra obra, pero de esta manera, no. Muchas veces ha sido escaso, pero Dios siempre nos ha provisto”, dice el mexicano.
La honestidad fue recompensada: la recompensa legal para el hallador es del tres por ciento para grandes sumas. El administrador de la herencia, Matthias Roese, de Meldorf, prometió después de haber hablado con los herederos un cinco por ciento, que son 6 mil euros.
Para Betel esto fue de gran ayuda. Visítanos en www.beteldeutschland.de

©2008. AMÉRICA NUEVA. MÉXICO.