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Prohibido prohibir
         





 
 

Casi todos conocen la primera cadena de televisión íntegramente dedicada a la música pop: la MTV. A lo largo de los últimos años, muchas otras han aparecido en diferentes países, e incluso con diferentes tipos de música, pero en cierta manera casi todos recuerdan siempre quién es el primero en algo.
Lo que es algo más que curioso es lo que ocurrió con el videoclip de Michael Sweet “Ain´t no safe way” (No hay una manera segura), dado que fue prohibida su emisión. Y la única razón fue porque proclamaba la abstinencia sexual como mejor prevención contra el sida. Parece mentira. Más que curioso, digo, porque en una cadena en la que se admiten todo tipo de videoclips, (incluidos los de violencia sexual explícita) o la más que subliminal animación a la violencia física y el suicidio (recuerda que hay casos de jóvenes que se han suicidado siguiendo “principios” de algunas canciones de sus artistas favoritos), y además se emiten canciones relacionadas con el mundo de lo oculto (partes de misas satánicas, ritos con la ouija, etc.)...
¡Dicen que es peligrosa la emisión de una canción que proclama la limpieza y la fidelidad en las relaciones sexuales! ¿? ¿Quién ha sido la mente “inteligente” (por no decir otra cosa) que ha descubierto el peligro?
Segunda reflexión, la certeza de lo que el vídeo proclama: ¿Desde cuándo está prohibido decir la verdad? Está demostrado que los preservativos previenen el sida solo en un 94% de los casos. Es cierto, un porcentaje muy alto, pero permíteme hacerte una pregunta: ¿Qué pasa si tu perteneces al otro 6%?.
Para que nos entendamos, de cada 100 personas que tienen relaciones sexuales y se protegen sólo con los preservativos, hay 6 que tienen todas las posibilidades de ser contagiados por cualquier enfermedad venérea (incluido el sida). Por lo tanto, es cierto que no hay manera segura. O es el matrimonio fiel entre dos personas sanas, o la abstinencia. Lo demás son cuentos.
Y ese es uno de los problemas. Vivimos en medio de una generación que no quiere conocer la verdad. Sólo le preocupa el placer. Y el placer como absoluto: El bienestar personal por encima de todo.

Muchos olvidan que el placer enseña principios no reales, entre ellos el principio de satisfacción inmediata: Lo único que merece la pena es hacer lo que uno quiere, como quiere y YA. Sin importar las consecuencias o los problemas para otros. De esta manera, muchos se están muriendo poco a poco.

Si a ti no te importa pensar, y crees que es lo mismo destruirte que saber por dónde andas, pues vale. Cuando quieras rectificar ya estarás casi muerto/a (¿o sin el casi?).
Pero si no te dejas llevar por los “inteligentes” que sólo quieren enriquecerse a tu costa, piensa que hay algo muy importante en el carácter humano. Algo que debemos practicar mucho más a menudo. Es parte del Espíritu de Dios, y se llama dominio propio.

 

Jaime Fernández es escritor, músico y director del programa «Nacer de Novo»