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Las misiones y la Antropología (Segunda Parte)
         





 
 

El mes antepasado empezamos a hablar de la Antropología como una herramienta importante e indispensable para un buen candidato a las misiones. Vimos que esa ciencia no tiene que ver sólo con escarbar y encontrar huesos, pero que es muy interesante, puesto que confirma las eras geológicas que concuerdan perfectamente con la Biblia en el libro de Génesis (aunque muchos exageran con sus millones y millones y millones de años). Este tipo de Antropología tiene que ver con la especialidad arqueológica, pero también hay otras dos ramas de estudio que son la Física y la Cultural, y esta última es la que nos concierne.
La cultura es una de las características que separa a los seres humanos de los animales inferiores. De todas las criaturas de Dios, sólo los seres humanos son productores de cultura. El doctor Bronislaw Malinowski (1944), un conocido antropólogo polaco, separa siete necesidad básicas biológicas y psicológicas de todos los seres humanos. Estas siete necesidades se ven como impulsos para actuar (cultura). Este proceso se conoce como la “secuencia vital permanente” y consiste en un impulso que lleva a un acto el cual finaliza con la satisfacción de ese impulso. El “impulso” son las necesidades básicas de todo ser humano y el “acto” es cultura, aquello que el hombre tiene que hacer para luego llevarle a una “satisfacción” de esas necesidades básicas. Es erróneo suponer que todas las personas satisfacen esas necesidades de la misma forma.
Las siete necesidades básica son: la necesidad de oxígeno, líquido y alimento, la necesidad de reproducción, la necesidad de comodidad corporal (vivienda y vestido), la necesidad de seguridad, la necesidad de movimiento, la necesidad de crecimiento y la necesidad de salud. Éstas representan las necesidades de toda sociedad alrededor del mundo; la manera en que satisfacen estas necesidades constituye la cultura de cada una.
Los seres humanos varían no solo en lo que comen, sino también en cuándo comen y cómo. Hay culturas de dos comidas diarias tales como los kalingas, del norte de Filipinas, y otras culturas que comen cinco veces al día, como los españoles. Algunos comen con cuchara, cuchillo y tenedor; otros con palillos como en Japón. Cuando visité esta nación del Japón tuve que aprender a comer con palillos, terminé mas adolorido de los dedos que de la mandíbula; además experimenté comer pescado crudo con el sushi. Me lo quise comer como ellos lo hacen de un bocado, y la verdad ni lo podía pasar ni regresar; me encontré en verdaderas dificultades. Otras culturas comen con los dedos, como en la India, pero para el Occidente esto puede parecer sucio. Ellos argumentan, razonablemente, que saben que se lavaron las manos y están limpias, en cambio... ¿quién te garantiza que tu tenedor que muchos han usado está realmente limpio…?
Cada necesidad marca un tipo de comportamiento en cada nación. La necesidad de seguridad ante los ataques de animales o seres humanos representa una planeación y presupuesto para la prevención de daños. El hecho de estructurar un ejército, aviones, misiles, radares, mapas y redes de inteligencia entra en el desarrollo de la estrategia militar. Un país como Israel que está en continua amenaza ha creado una cultura defensiva tremenda. En esta nación, tanto hombres como mujere, están entrenados para empuñar una arma o manejar un tanque si es necesario para la defensa en cualquier momento que se presente.
La necesidad de salud, por ejemplo, lleva a todo un grupo de gente a buscar alternativas de mantenimiento y cura para las enfermedades. Esto se satisface con hospitales, centros de salud, planeación de higiene y curas. Incluso en algunas regiones las mujeres de diversas clases y grupos sociales han desarrollado lo que se le llama los remedios caseros. Por ejemplo para el dolor de muela hay que morder un diente de ajo en ayunas. Para el insomnio se deben cocer cebollas hervidas en leche y tomarla antes de dormir. ¿Quién no se acuerda de algún remedio de mamá cuando éramos niños? No era una receta médica, pero bien que daba resultado.
La próxima vez que visite un país o una etnia diferente a la suya, vea y aprenda. Pregúntese de dónde vienen esas costumbres y maneras de hacer las cosas antes de juzgar o criticar. La cultura de cada grupo de personas tiene un origen y un por qué claramente justificado.
Si eres candidato para las misiones con más razón debes interesarte en estudiar la Antropología Cultural como una herramienta importante para tu preparación.

© 2008. CLM. MÉXICO.