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Nuestros hijos en el ejército
         



 
 

Muchos de ustedes no saben que en Israel los jóvenes de 18 años de edad, tanto hombres como mujeres (por períodos de 3 años los primeros y 22 meses las segundas), atienden a su Servicio Militar Nacional obligatorio.
Ellos pasan un fin de semana en casa cada quince días después de vivir como conscriptos dentro de sus bases militares todo el tiempo restante.
Queremos presentarles el testimonio de un líder mesiánico dentro de Israel: Howard es su nombre y es pastor principal de la congregación “Najalat Yeshúa” (“La herencia de Jesús”) en la ciudad de Beersheva.
“Hoy día tenemos a seis jóvenes de nuestra congregación cumpliendo con su servicio militar. Dos de ellos han alcanzado ya un nivel de mando, como es el caso de nuestra hija Rotem. También tenemos a un joven en unidad de combate y resulta ser nuestro propio hijo Evan. Los hijos de todos los miembros de nuestra (congregación) asisten a esta responsabilidad nacional y lo hacen con patriotismo sin igual; nosotros sus padres les apoyamos a cumplir con sus deberes.
Esto lo hacemos porque hemos entendido que nuestro ejército es el instrumento terrenal que Dios nos ha dado para mantener la Tierra que nos fue prometida desde antaño y para mantener nuestra integridad como pueblo judío.
Ser un sacrificio vivo para Dios, además de ser una imagen espiritual que todo creyente lleva en sí mismo, en nuestro caso, llega a ser también una realidad inseparable de la vida espiritual. Amar a nuestro prójimo es, para el creyente en Jesús, la oportunidad diaria para mostrarnos como “atados a ese altar del sacrificio vivo”; sin embargo, hoy día hay sitios dentro de este planeta en los que esa imagen espiritual cobra proporciones naturales.
Estamos agradecidos a Dios por darnos el entendimiento y la valentía para vivir así para Él. También le damos las gracias al Señor porque muchas veces nos encontramos orando por la paz de nuestros enemigos de igual manera. Sabemos que los países vecinos que se han juramentado en hacernos desaparecer del mapa. Eso sólo porque no somos iguales a ellos en creencias religiosas.
Les pedimos a ustedes, nuestros hermanos en la fe de Jesús, allá en sus naciones, que nos acompañen en esta campaña de oración e intercesión por nuestros hijos y por quienes se han juramentado contra el Dios de Abraham, Isaac y Jacob buscando nuestro exterminio.
¡Shalom!”.

Chuy y Fernanda González son misioneros de Amistad de Puebla, A. C. en Israel.

© 2008. AMÉRICA NUEVA. MÉXICO.