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Más de 2000 jóvenes reunidos en el Congreso Juvenil 2008, en Roca Blanca Tututepec, Oaxaca
         




 
 

Gran asistencia hubo por parte de los jóvenes que de distintas partes de la República y de diferentes regiones de Oaxaca se dieron cita los días 18, 19 y 20 de abril en el Congreso Juvenil 2008 en Roca Blanca Tututepec, Oaxaca. ¡Qué maravilloso es ver a tantos jóvenes reunidos con un solo fin: conocer del amor de Dios!
El congreso estuvo muy bien organizado y ordenado. Hombres y mujeres estuvieron en campamentos diferentes y bien delimitados. En cuestión de alimentos hubo para todos los gustos y a bajo costo, provocando una derrama económica de varios miles de pesos para el pueblo de Roca Blanca.
Realmente fue maravilloso ver a los jóvenes tan dispuestos a recibir la Palabra, y se dejaba sentir un ambiente de hermandad con mucha paz y tranquilidad en todo el lugar. Incluso el mar daba una brisa fresca y muy agradable como una caricia divina haciéndonos sentir la grandeza y delicadeza del gran amor de Dios.
Los jóvenes fueron llamados a no ser más esponjas que absorben solo para ellos, sino que ahora sean espejos que reflejen lo que el Espíritu Santo les ha hecho sentir y que evangelicen sin temor a nada, que no escondan la luz recibida, porque Dios necesita obreros fuertes para trabajar en su viña: Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes de que vengan los días malos (Eclesiastés 12:1).
Entonces, se invitó a pasar al frente a todos aquellos que deseaban ser liberados de ataduras de pereza, de rebeldía, de vergüenza y de inseguridad para que ahora les fueran dadas nuevas fuerzas. Empezaron a orar por ellos imponiendo manos y muchos fueron liberados y fortalecidos; sólo se les veía llorar y se podía sentir el fuego de Dios en todo el lugar. Después todo se tornó en un ambiente de tranquilidad y se podían observar rostros transformados, pues se les veía felices y sonrientes.
Nos acercamos a algunos de ellos y les preguntamos qué habían sentido después de este encuentro con el amor de nuestro Señor y de saber que Él siempre estará ahí esperándonos.
Platicamos con un joven que dijo: “Me he dado cuenta de que Dios es grande y de cómo se manifiesta la unción. Todos sentimos esa presencia poderosa que nos confortó. Por ejemplo, yo estaba de pie, y de pronto sentí cómo se me doblaron las rodillas; algo me invadió desde la frente y me hizo sentir un confort y un relajamiento que fue indescriptible. De pronto, estaba en el suelo. No tengo palabras para describirlo, sólo puedo decir que es maravilloso. Yo era un chavo que tenía un corazón de piedra, y llorar lo consideraba como debilidad, como algo de mujeres... Hoy, ésta es la primera vez que tengo esta experiencia tan tremenda”.
El pastor Duane (organizador del evento) comentó: “La realización de este campamento es el resultado de un gran esfuerzo del Centro de Entrenamiento Evangelístico “Roca Blanca” y tuvo un costo aproximado de 250 mil pesos, pero cuando ves los resultados sientes que todo el esfuerzo que se hace, bien lo vale. Más aún cuando vemos la gran cantidad de jóvenes que toman la decisión de entregar sus vidas a Cristo”.
El pastor Efraín González, de Naucalpan, Estado de México, nos dijo: “Por un lado está Dios, quien quiere hacer algo muy fuerte en el corazón de los jóvenes; por otro lado están los jóvenes, que abren su corazón y tienen este anhelo de que Dios venga a ellos. Entonces, dadas las circunstancias, hubo algo de Dios impartido a todos ellos que fueron llenos del Espíritu Santo. Quiero agregar que éste es un tiempo muy especial para México, y sobre todo, obviamente, para los jóvenes. Siempre que Dios le habló a un grupo o a una nación, los jóvenes fueron lo primeros, pero los adultos son los encargados de dirigir este potencial (porque la juventud es quien realmente tiene el potencial enorme y debe ser explotado para la evangelización y no para la perdición, la cual hoy día tiene sus puertas abiertas para devorar a la juventud mexicana con drogas, sexo, alcohol y otras tantas cosas más a las que está expuesta). Es una tarea que nosotros, como cristianos, debemos realizar. Por ello les pido a todos que pongamos nuestro máximo esfuerzo y oremos por este gran problema”.
Que el avivamiento de transformación siga en toda esta costa de Oaxaca.
Oaxaca es para Cristo.

José Jorge Romero es periodista en la costa de Oaxaca.

©2008. AMÉRICA NUEVA, MÉXICO.