Artículo
 
 
Adolescentes arrestadas por participar en la construcción de sus futuros hogares
         



 
 

Siete señoritas adolescentes fueron arrestadas por la policía de Israel algunos meses atrás.

El cargo en contra de ellas: estar participando en la construcción de viviendas nuevas en la cima de una colina cercana a la población de Bet-El, en las montañas de Samaria (territorio cedido por Israel a la Autonomía Palestina a partir del año 1994 como resultado del Tratado de Oslo, cuyo objetivo era buscar la paz entre ambos pueblos).
El arresto de estas siete jovencitas duró tres semanas; no obstante de ser menores de edad. La causa de lo prolongado del arresto fue que se negaban a ser identificadas, ya que no portaban consigo ningún documento de identidad ni teléfonos celulares con información de amigos.
Esa imposibilidad para su identificación estorbaba a las autoridades en sus labores para llamar a sus padres y hacerlos responsables del mal comportamiento de sus hijas. Las detenidas demandaban ser juzgadas por el concilio religioso del país, el sanedrín, al cual ellas reconocen como la máxima autoridad en Israel, y prefirieron estar encerradas antes que colaborar con “un gobierno ilegítimo”, como consideran al actual gobierno civil de la nación.
Givat Haor es la pequeña urbanización donde fueron arrestadas las siete jovencitas, y era parte de otras varias construcciones que durante el año pasado se llevaron a cabo en diversas regiones del país. Givat Haor fue demolida conforme a las nuevas políticas del gobierno de Olmert, las cuales están encaminadas a alcanzar una paz con la Autoridad Palestina (ese esfuerzo diplomático de pacificación bajo la presión internacional ejercida mediante el afamado Plan de ruta para la paz).
Juntamente con la destrucción de este asentamiento otros dos más fueron también demolidos: Harjivi y Shevut Ami. Sin embargo, el ímpetu de los jóvenes patriotas los impulsa nuevamente a regresar y comenzar la construcción de esas viviendas desde los cimientos una vez que son liberados y después de un corto lapso de tiempo. Así, denotan con ello su determinación para que se consolide el establecimiento de la nación en “la Tierra que ha sido prometida a sus antepasados”.
Es interesante hacer hincapié en que muchos de estos jóvenes constructores son hijos de las familias que fueron desalojadas de sus propias viviendas en agosto de 2005, cuando el gobierno de Israel tomó la dolorosa decisión unilateral de evacuarlos de Franja de Gaza en un intento por suavizar las relaciones con el pueblo palestino. En aquel entonces fueron más de 8 mil judíos israelíes los que perdieron sus hogares, y muchos de ellos, hasta el día de hoy, no han visto cumplidas las promesas de reubicarlos nuevamente en alguna otra parte del país.
De regreso al caso de las jovencitas detenidas, finalmente la Suprema Corte ordenó la liberación de las chiquillas cuando se logró que uno de los padres de ellas identificara a su propia hija. Con este arresto se continúa dando evidencia de que Israel está dispuesto a alcanzar la ansiada paz con la Autonomía Palestina; sin embargo, no se mira en dicha Autonomía la misma determinación para colaborar, sofocando las agresiones hechas a Israel a través del lanzamiento diario de cohetes que caen dentro de algunas ciudades del sur.
¿Qué es lo que causa que jóvenes judíos, a tan temprana edad, tomen acciones tan radicales y estén dispuestos a pagar un precio porque su fe cobre vida? No podemos dejar de ver que ellos tienen un vigor inusitado: Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos... (Isaías 62:5).

Chuy y Fernanda González son misioneros de Amistad de Puebla, A. C. en Israel.

© 2008. AMÉRICA NUEVA, MÉXICO.