Artículo
 
 
El futuro de nuestros hijos
         




 
 

Hace unos días, hojeando un periódico de circulación nacional, encontré un artículo que llamó mi atención de una forma preocupante: “Identidad sin género”. Dicho artículo hablaba de cómo, hoy en día, conceptos difundidos por grandes consorcios de comunicación están afectando la mentalidad de nuestros jóvenes (y por consecuencia su conducta) y con una aparente libertad de pensamiento se influye o se fabrica un criterio que conviene a ciertos intereses.
Estos conceptos promueven la rebeldía hacia la autoridad y aconsejan no acatar las reglas de convivencia familiar y social, dejando de lado las responsabilidades que cada individuo asume al pertenecer a una sociedad.
Ahora la prioridad es el placer a los sentidos; sentirse bien a cualquier precio sin importar cómo ni con quién. Tampoco importa ya dejar a un lado los principios, la moral, la ética, la educación, etc.
Los medios de comunicación a través de telenovelas, canciones, revistas y demás promueven estas conductas entre los jóvenes, lo que atenta el bienestar personal, familiar y social con resultados aberrantes.
El artículo mencionaba que hoy se dejan fluir las emociones como una forma de liberalismo (o como el “Amor y paz” de los años 70), y se busca una identidad. Así, ser bisexual o ser homosexual no es ya una preferencia, sino una conducta de grupo; los jóvenes adoptan estas formas para ser diferentes a los estándares de nuestra sociedad, cuando en realidad es un asunto de “masificación”, es decir, de hacer lo que los medios promueven.
Conceptos como límites, sujeción, reglas, rendición de cuentas, etcétera, han quedado de lado con el pretexto de ser libres para escoger, sin darse cuenta de que sólo se está tomando y practicando lo que se conoce por parte de los medios.
La libertad de decidir se debe dar en torno a una serie de posibilidades de las cuales el joven pueda escoger aquella que construya en forma permanente el carácter, y no tomar lo primero que se tenga a la mano, aunque sólo brinde un placer momentáneo.
¿Dónde esta nuestra vocación y nuestra responsabilidad de padres de familia para instruir a nuestros hijos y que cuando crezcan sean personas de éxito?

Continuará…

José Luis Aguilar es líder de Niños y de
Asistencia Social en Amistad de Puebla, A. C.

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