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¡Tú eres mi hijo!
         



 
 

Tu condición presente duele; profundamente. Tu mente tiene un entendimiento excelente de la fragilidad del hombre y su necesidad constante de dependencia. A pesar de lo que otros digan del potencial de la naturaleza humana, tú haz experimentado el daño que una frase… una palabra… una acción puede hacer.
Como resultado, tu corazón agoniza con remordimiento y está inflamado con el deseo de enmendar las cosas. Sin embargo, la realidad es que no puedes mejorar completamente las cosas.
¿Por qué otra razón piensas que envié a mi más precioso Regalo para expiar los fracasos de la raza humana? Sí Yo, el gran YO SOY, creyese que tu razonamiento, resolución y moralidad pudiesen enderezar las cosas, no hubiese alejado mi mirada del Calvario y llorado incontroladamente.
Entonces, mi precioso hijo, no vivas en una realidad imaginable de fracaso constante y pecado. Tú eres MI hijo; tú has sido adoptado porque Yo escogí prodigar mi amor sobre ti.
A causa de la CRUZ de MI HIJO, ahora Yo solamente veo la nueva creación, sin defecto o mancha. Soy capaz de colocar este panorama sobre tu vida porque haz creído en mi más precioso regalo.
Mi divino corazón palpita con pesar cuando te veo actuar como lo que ya no eres más. Por favor, vive y ve la vida a través del mismo Reino en el cual yo gozosamente te contemplo. Para lograr esta tarea debes depender absolutamente en el único y verdadero potencializador humano: mi Espíritu Santo.
Esto no significa que estás libre de responsabilidad; todo lo contrario, no tienes excusa para morar en esa realidad pasada. Es pasada porque el Señor Jesucristo la aniquiló en la cruz de la vida eterna.
Entonces… deja que te abrace y te lleve conmigo a ver la nueva y única realidad que se llama Victoriosa y
Sin vergüenza.
T e amo más de lo que jamás podrás comprender.
Abba.

© 2008. AMÉRICA NUEVA. MÉXICO.