Expertos militares pronostican que la próxima guerra en el Medio Oriente se desempeñará primordialmente através del lanzamiento de misiles.
Recientemente, un judío mesiánico amigo nuestro estaba reunido con un grupo grande de judíos seculares cantando juntos el popular canto procedente del salmo 133: “Mirad cuán bueno y deliciosos es, habitar los hermanos juntos”.
La presencia del Señor estaba muy fuerte y esto le hizo pensar que, ¡un avivamiento espiritual en Israel esta por irrumpir! “Como dicen las prescripciones de algunos alimentos precocidos: ‘Todos los ingredientes estan listos; sólo se necesita agregar agua’”.
Durante el tiempo en que cantaban todos estos judíos, nuestro amigo mesiánico tuvo una visión en donde se veía a sí mismo, en medio de una tremenda lluvia de misiles y proyectiles, todos cayendo a su alrededor.
Sin embargo, no experimentaba temor, pues la presencia de Dios estaba ahí protegiéndole. ¡El avivamiento en Israel está por suceder! Tal como lo describe el profeta Jeremías, en medio de muchos dolores: …Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho el Señor; y los traeré a la tierra que di a sus padres y la disfrutarán….Porque así ha dicho Jehová: Hemos oído voz de temblor; de espanto y no de paz. Inquirid ahora y mirad si el varón de a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! Tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; PERO DE ELLA SERÁ LIBRADO (30:3-7).
Por otra parte, otro amigo nuestro, a quien llamaremos “B” y que aún no ha creído que Yeshua es el Mesías de Israel, nos decía: “Yo sé que Dios no nos trajo a los judíos a esta tierra con propósitos materialistas; sino para que nos volvamos a Él con todo nuestro corazón, para que sea nuestra única esperanza para sobrevivir”. “B” nos platicaba que un amigo suyo le visitó algo sorprendido por lo que le había sucedido.
Éste le decía: “Anoche estaba yo sentado frente a la chimenea de mi casa con un amigo y ambos tuvimos una visión. En ella veíamos a un judío mayor de edad que caminaba en medio de flamas de fuego, en una ciudad aquí en Israel; y de repente todos los edificios alrededor de él se derrumbaban”.
Este amigo le preguntaba a “B” si podía entender el sueño, a lo que “B” le respondió: “Dios les ha permitido a ustedes dos tener una visión profética de lo que está por sucederle a Israel. Dios va a permitir que todo este materialismo que hemos edificado a nuestro alrededor, se colapse y así nos volvamos a Él y le busquemos”. Recordemos que “B” aún no es creyente.“B” nos platicó que esta persona era un amigo cercano y que no consumía drogas, ni era que estuviera desequilibrado mentalmente. “B” entendía con claridad que habían tenido una visión Dios.
Agregaba “B” en su plática que últimamente ha sido común, que se le acerquen otros judíos diciéndole que se han sentido vacíos; que no encuentran el sentido de estar viviendo en Israel. Y “B” les dice: “Esto es exactamente lo que dicen los profetas. Que Dios enviaría hambre y sed, pero no de pan y de agua; sino sed de escuchar la Palabra del Señor”. Terminaba “B” diciéndonos: “Nos es necesario escuchar la Palabra de Dios, pero hay tantos buscando en sitios incorrectos como las religiones orientales y la astrología. Nosotros los judíos no creemos en el Nuevo Testamento pero si creemos en el Tanaj, al cual ustedes los cristianos llaman Antiguo Testamento y sabemos que ustedes creen en este Tanaj; así que deseo pedirle que asista a nuestra próxima conferencia en primavera y que nos instruya sobre lo que Dios dice acerca de estos “días finales” en el Antiguo Testamento”.
Este testimonio fue tomado de la página web de The Elijah prayer army del 15 de febrero y puede ser consultada en epa@thewatchman.org.