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¿Cambiar al mundo o cambiar un día?
         




 
 

George Clooney, es uno de los actores más conocidos de las últimas dos décadas. En este momento comparte su trabajo como actor con el de director de películas como Buenas noches, buena suerte. Sus deseos son muy claros: “Quiero hacer películas que cambien al mundo”, declaró recientemente. Cambiar al mundo; ese parece ser el deseo de mucha gente.
Es un buen objetivo; cualquier cosa que hagamos para mejorar el nivel de vida de los que tenemos cerca será buena para todos. Sin embargo, también debemos recordar que, antes de cambiar al mundo, tendríamos que dar un simple paseo por nuestra propia vida. Puede que tengamos muchas cosas que cambiar también.
Recuerde aquello de que: A cada uno le parece correcto su proceder, pero Dios juzga los motivos (Proverbios 16:2). Todos nos hemos enfrentado alguna vez a situaciones que no quieren arreglarse. A pesar de toda nuestra buena intención y de nuestro esfuerzo sin límites, hay días en los que nada sale… y punto.
Hubiéramos deseado no haber salido de la cama en la mañana; pero, sea cual sea la hora del día, se puede comenzar de nuevo.
Muchas veces los mejores tesoros aparecen en las playas más aburridas, en los días en los que habíamos decidido no buscar más. Justo cuando estábamos preparados para abandonar el pico y la pala... ya ciertas sensaciones de cansancio nos habían avisado que no vendría nada bueno.
¡Y pobre del que se atraviese en nuestro camino! Porque durante “esos” días somos capaces de romper a cualquiera sólo con nuestra mirada. ¡Y si decimos algo, seguro que no lo olvidará en toda su vida!
Deberíamos llevar un cartel con nosotros que dijese más o menos así: “Prohibido acercarse, peligro de muerte”.
No tiene por qué ser así; incluso los días más horribles pueden cambiar. Siempre existe la posibilidad de comenzar de nuevo, con la frescura y la fragancia de una mañana llena de luz… aunque en este momento esté anocheciendo.
Es cuestión de decidirse. Es cuestión de no aceptar que las circunstancias (o nuestro propio desdén) nos dominen. Es cuestión de parar por un momento y dar gracias a Dios porque nos ha regalado un día.
Un día que merece la pena vivir, aunque las palabras que vienen a nuestro corazón estén cargadas de cansancio y la sensación de perder el tiempo haya sido nuestra compañera desde muy temprano.
Y entonces...

Jaime Fernández es escritor, músico y director del programa Nacer de Novo de TVG.

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