El pasado 12 de febrero se celebró la gala anual de los Premios “Fe”, en donde se premiaron a las películas que, durante el año 2007, fomentaron los valores cristianos y el conocimiento de Dios y su amor a través del contenido de su mensaje.
Entre las cintas se destacan Ratatouille, Bella y Amazing grace (Sublime Gracia). La celebración se realizó en el Hotel “Beverly Hills” en California.
os ganadores fueron seleccionados por una comisión especializada con el fin de reconocer a aquellas películas que se hubieran destacado a la luz de los principios bíblicos y que fomentaran valores positivos y de familia.
Estos premios se vienen otorgando desde el año 1992, y popularmente se les ha reconocido como los “Oscares cristianos”.
Uno de los momentos más importantes en esta ceremonia fue el anuncio del premio de la Fundación “John Templeton”, que otorga 50 mil dólares a la película y al programa de televisión que más hayan destacado por su mensaje y valores.
Amazing grace fue la ganadora en la categoría de película. Este film se basa en la historia del cristiano evangélico (metodista) William Wilberforce, que se dedicó a luchar por promover la abolición de la esclavitud en el imperio británico. La película también se destaca en la lista de las 10 mejores para la audiencia adulta.
El valle de la luz
En la categoría de programas de televisión para el premio de la fundación citada, el ganador fue El valle de la luz” (Valley of light), producido por Hallmark. Su trama se basa en la vida de un veterano, Noe Locke, en los tiempos de la Segunda Guerra Mundial.
Bella
El actor mexicano Eduardo Verastegui fue honrado con el premio Mejor actor por su participación en la película Bella, en la que Verastegui caracteriza a un exitoso jugador de fútbol americano que termina su carrera por una tragedia. Posteriormente ayuda a una camarera que ha quedado embarazada. El film ganó, además, el premio Fe y Libertad por su mensaje en favor de la vida.
Por su lado, la empresa Walt Disney también fue galardonado con su película de dibujos animados Ratatouille, que encabeza la lista de las 10 mejores para la familia.
Amazing grace
La película ganadora se llama así por el conocido himno cristiano del mismo título compuesto por John Newton, quien había sido capitán de barcos negreros durante muchos años, hasta que fue alcanzado por esta “sublime gracia” abrazando la fe en Jesús. En una tormenta en el mar se convirtió, se arrepintió profundamente del sufrimiento causado a miles de personas esclavizadas y se hizo pastor protestante.
Wilberforce le conoció y quedó impactado por él, influyendo en su lucha en contra de la esclavitud.
La fecha de estreno del filme coincidió con una fecha clave, ya que se cumplieron en 2007 los 200 años de la votación que puso completamente fuera de la legalidad el tráfico de seres humanos en los dominios británicos.
William Wilberforce nació el 24 de agosto de 1759 en Hull, condado de Yorkshire. Hijo de un rico mercader y huérfano a los 17 años, se trasladó con sus tíos a Londres. Gracias a su tía Ana conoció el Metodismo, denominación protestante fundada por John Wesley en el seno de la Iglesia anglicana. El Metodismo sacaba la predicación a las calles, fuera de los templos, y pedía con ardor una reforma de las costumbres frente a un Anglicanismo cada vez más “culto de Estado”, enfatizando la vida en santidad.
Muerto Wesley, el Metodismo se separó de la Iglesia anglicana.
En 1776, Wilberforce entabló una profunda amistad con William Pitt, al que conoció estudiando en el St. John’s College, de Cambridge. Pitt acabaría siendo, nada menos, que primer ministro de Inglaterra durante 20 años. Wilberforce entró en la actividad política porque veía en ella un instrumento para reformar a la sociedad a partir de los valores éticos y morales del Evangelio.
Aunque ya había sido abolido anteriormente en territorio británico el tráfico de esclavos (en cuanto a su captura y comercio) no se había liberado a aquellos que ya tenían esta condición antes de abolirse el comercio de seres humanos. Por eso, su campaña abolicionista no fue tarea fácil, ya que tocaba aspectos económicos y de estatus social muy arraigados.
Pese a todo, Wilberforce y sus compañeros abolicionistas (Charles Fox en la Cámara de los Comunes, y lord
Grenville, en la Cámara de los Lores) no cejaron en el empeño. Finalmente, Grenville consiguió que la
Cámara de los Lores aprobara por un margen insospechadamente favorable un proyecto de ley abolicionista.
La Cámara de los Comunes confirmó posteriormente dicho proyecto de ley. Wilberforce tuvo tiempo de ver cómo el Acta de Abolición de la Esclavitud fue aprobada por la Cámara de los Comunes el 26 de julio de 1833. Pareció que había vivido sólo para poder verlo, ya que tres días después falleció.
Fuente: ENTRECRISTIANOS
Redacción: ACPRESS