Planteamiento:
¿Una persona es homosexual o gay de nacimiento? ¿Qué factores inciden para que una persona piense que lo es? ¿Cómo se rompe con el estilo de vida que deriva de ello?
Presentación:
Antes de abordar la problemática respecto a si una persona es homosexual de nacimiento o no debemos definir qué es la homosexualidad. Ésta se define como la orientación sexual o preferencia de una persona al seleccionar el sexo de la otra con quien se relacionará sexualmente; podemos definirla como la atracción romántica, deseo sexual y actividad sexual de una persona con otra del mismo sexo.
Tras la idea de la posibilidad de ser gay de nacimiento, la sociedad acepta que una persona que tiene tendencias homosexuales lleve una vida “normal”, viéndose a sí misma como homosexual y sin la necesidad de cambiar nada o enfrentarlo como problema o disfunción. La medicina respalda esta conducta argumentando que la homosexualidad puede originarse en ciertos individuos por “trastornos glandulares” o “herencia de genes predispuestos”. También suele suceder que se pronuncia acerca del caso en escasas ocasiones, ya que, al fin y al cabo, los especialistas en su mayoría ponen la voluntad del ser humano por encima de las leyes de Dios y la naturaleza misma del hombre, no importándoles como les vaya a quienes eligen vivir en esta corriente de preferencia sexual. La frase que se dice es: “Si son felices…”; pero la verdad es que no lo son.
Existe la homosexualidad en hombres y mujeres, pero para relatar los escalones transitados desde la infancia hasta la edad madura que un individuo recorre hasta declararse de lleno como homosexual, vamos a relatar lo sucedido en una persona de sexo masculino. El primer paso y sus subsiguientes que llevan a una persona adulta a creer que es gay de nacimiento comúnmente es este: como ya es sabido, los primeros 6 años de crecimiento y el ambiente en el hogar son claves y decisivos para la formación del carácter del individuo.
1. Un hogar disfuncional
Un hogar disfuncional; es decir, un hogar en el que los miembros no están ocupando la posición que les corresponde es el campo de cultivo óptimo para el desarrollo de un niño con problemas de identidad y aceptación. En muchos casos la disfuncionalidad radica en la dupla compuesta por una madre dominante y un padre débil, o en un padre cruel y arbitrario con una madre en exceso complaciente con su hijo o sus hijos varones. Cualquiera de las dos situaciones pueden derivar en que el niño se identifique en exceso con el progenitor del mismo sexo, y al crecer, ese cariño o identificación devenga en atracción sexual hacia personas de ese género. También puede derivar en el desprecio por el sexo del progenitor, fuente de controversia, ya sea porque éste fue débil o en demasía exigente.
En nuestro relato tomamos como anomalía la presencia de un padre cruel y distante.
Lo antes mencionado, sin contar los casos de violencia sexual infantil, influye ampliamente en la orientación sexual de un individuo y le llevan al siguiente escalafón.
2. Un niño lleno de temores
Los cuidados y dedicación que requiere un niño representan una carga para una familia disfuncional o unos padres agresivos, esto el niño lo percibe desde temprana edad (incluso antes del nacimiento) y crece con la idea de ser un estorbo en la casa para su madre soltera, o para su papá alcohólico, etcétera; como consecuencia crece lleno de carencias afectivas y desórdenes emocionales.
Durante el período transcurrido entre las edades de 3 a 6 años, el niño incorpora a su mundo lugares y personas ajenas a su entorno familiar. Aquí es cuando el niño se abre al mundo exterior, va a la escuela y comienzan sus relaciones más allá de su hogar; relaciones para las que no está preparado, ya que es un niño inseguro, y por no haber recibido la afirmación necesaria, está lleno de temores y cree que de algún modo ocurrirá como en su casa. “Pronto todos descubrirán que hay algo mal en mí”.
Ve la seguridad de los demás niños y quiere ser como ellos, así de fuertes, así de seguros… Sin embargo, por ahora es más seguro quedarse con las chicas: “Ellas no me insultan ni me pegan; es con quien me siento a gusto y seguro”.
Por otra parte, le gustaría tener el cariño de su padre, pero esto le resulta, sencillamente, inaccesible.
3. Un adolescente inseguro
Su situación en el hogar no ha mejorado; su papá ya le ha hecho notar que sus compañeros de escuela y demás niños son mejores y le ha manifestado su descontento de que siempre ande con niñas. A pesar de su esfuerzo, los intentos de acercamiento a los chicos han sido fatídicos. No hace falta decir que un adolescente inseguro es un blanco perfecto para todos los “malotes” de la primaria y secundaria. En la primaria todos se dieron cuenta que siempre está con chicas, no sabe jugar al fútbol y tiene temor del resto de los niños: “Es una niña”, dicen. Él cree que algo está mal, y al final de su adolescencia, ese deseo de ser como los compañeros que son tan fuertes, veloces y seguros se ha erotizado. La constante compañía de sus amigas y los gritos de sus compañeros llamándole “niña” y otras cosas han contribuido a que piense que quizás tengan razón, quizás sea medio niña.
Otro deseo paralelo es constante en su vida: el de complacer y recibir afirmación y cariño por parte de su papá, aunque en realidad también le ha pasado esto con los niños; nunca ha recibido un gesto amistoso de un niño, de un padre, de un amigo. Para estas alturas de su vida es irrefrenable el deseo de complacer y recibir afirmación de un varón.
4. Pornografía homosexual
Este dilema ya no sólo se limita a la escuela, ya que también en su casa le han tratado de afeminado, marica, niña… Él ha colocado barreras para protegerse, pero no ha podido protegerse del deseo de ser como los demás chicos y del deseo de recibir cariño de un hombre.
Ahora está convencido de que si no lucha por sí mismo nadie luchará por él. Urgentemente tiene que buscar una ubicación en la sociedad a la cual podría pertenecer y ser aceptado; un hueco en el que se sienta a gusto.
Ya tiene 15 años y es fácil para él acceder a pornografía. Hasta el momento, el género más misterioso e intrigante para él es el hombre, ya que no ha tenido contacto afectivo con ninguno a pesar de haberlo deseado y esperado, especialmente con su padre.
Además él ya ha aceptado que cabe la posibilidad probable de que todos tengan razón: puede que sea gay. De modo que comienza a consultar pornografía homosexual y ésta termina siendo para él un canal de desahogo y satisfacción en su vida sexual. Sabemos que la sexualidad es como un río que siempre tendrá un cauce constante; si la falta de identidad es un tropiezo en la vida sexual de un adolescente, este cauce se desbordará por otras vías.
La mente humana es flexible y llega a aceptar la homosexualidad como una realidad latente, pero el individuo sigue siendo una persona reprimida.
5. Identificación homosexual
En este escalón cree que se conoce a sí mismo, pero no se acepta. Cree que es gay, pero no le gusta la idea; le resulta socialmente incómodo y vergonzoso. Necesita urgentemente alguien que le entienda, que esté pasando por lo mismo y sepa lo que es eso y le acepte como es.
No tarda en conocer a otra persona que, al igual que él, se siente homosexual e incomprendido. Esto le hace ver un poco de luz al final del túnel.
6. Contacto homosexual
El paso anterior y este vienen prácticamente de la mano, ya que ha adquirido un sucedáneo de lo que buscaba: ahora sí tiene el cariño y la comprensión de un hombre, de un amigo, de un papá. Han sido 18 o 19 años de sufrimiento para llegar a este punto en el que se siente aceptado, al menos por su pareja y por su nuevo grupo de amigos.
7. Afirmación homosexual
El niño antes rechazado en esa etapa ya es una persona adulta, y a lo largo de todos estos años ha desarrollado la habilidad de aceptarse a sí mismo como homosexual; ha encontrado un lugar en la sociedad y ha convencido a amigos y familiares de que su condición es normal. Todos aquellos que antes no le querían, para esta altura del camino, han aprendido a quererle así, como gay.
Ha tenido varias parejas; con unas le ha ido mejor y con otras peor. Sin embargo, ha madurado, ha aprendido a quererse tal como es. Mira hacia atrás y se da cuenta de que siempre fue homosexual. Por eso sufría en la primaría, por eso se sentía diferente, por eso su papá no le aceptaba, por eso tuvo tantos problemas en la juventud.
Ahora sus papás ya le aceptaron (típico en Europa) y recuerdan cómo se notaba que era distinto desde niño. “¿Qué vamos a hacer? Hay que quererlo como es”.
Su situación económica es estable, se ha hecho fuerte y vive en pareja. Si se le pregunta cómo sucedió todo, él podrá responder convencido de que ha nacido gay.
¿Hay esperanza? Sí, definitivamente la hay. Necesitamos entender que cada persona puede encontrase en cualquiera de estas etapas, y de eso depende qué tan costosa sea la restauración del individuo.
Como personas de influencia por tener a Cristo tenemos la posibilidad de poder ayudar a aquellos niños, adolescentes y hombres que están viviendo este tipo de crisis de identidad sexual ofreciéndoles la afirmación que necesitan, haciéndoles ver que:
-La necesidad del cariño de su papá, por horrible que éste sea; debe aceptar eso aunque duela el orgullo.
-Identificar las mentiras que la sociedad y propia familia han vertido sobre él y guiarle a establecer un compromiso de creer las verdades de Dios.
-NUNCA debemos tratar de “reorientarlo” resaltando las cualidades hermosas de las chicas ni haciéndoles ver que debe ser “normal”. Nunca hay que tratar de reorientar su sexualidad utilizando la sexualidad misma como gancho; esto es emocional y espiritual. Una vez eliminados los agentes nocivos que están desviando la sexualidad del individuo, ésta seguirá su curso como el río vuelve a su cauce cuando está libre de obstáculos.
Esté en la etapa que esté, es necesario tener muy claro las bases bíblicas inamovibles.
Prevención en la niñez
Dios ha dado a los padres la responsabilidad de criar a los hijos; ésta no es la tarea de los abuelos, las escuelas, el estado, grupos juveniles o de la Iglesia. Todos los entes mencionados ejercen influencia en ellos, pero de ningún modo pueden tomar el lugar de los padres. Para que la crianza sea efectiva se necesitan una actitud correcta y fundamento correcto. La base de partida es el siguiente versículo que encontramos en Proverbios: Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él (Proverbios 22:6).
En la cita bíblica mencionada vemos que la crianza fuerte de un niño es su camino; es fundamental. Un hogar lleno de crítica destructiva, condenas, falsas expectativas, sarcasmo, intimidación y temor, no ofrece enseñanza sana. En cambio, una atmósfera positiva, rica en ternura, entusiasmo, afecto, disciplina y amor es un seguro camino para que los niños crezcan seguros y edificados en el fundamento de Dios.
Niños seguros en su camino (personalidad, sexualidad, etcétera) no caerán fácilmente ante los peligros que les acechan, tales como la sensualidad y la homosexualidad, entre otros. Para lograr que un niño esté afianzado en su camino en cuanto a la sexualidad hay varios ingredientes:
-Aceptación (Salmo 127). Aceptar el sexo del niño.
-Reafirmación.
-NO distorsionar los roles entre sus padres (si tiene a ambos).
-Enseñarles el cuidado, respeto y aprecio por el cuerpo (Romanos 1:24 y 1 Tesalonicenses 5:32)
Restauración de un adolescente o adulto que vivó en la homosexualidad
-La homosexualidad desagrada a Dios. Romanos 1:24-27 dice: Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.
Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.
-Dios ama a los homosexuales, porque a pesar de su condición, es una persona creada a imagen y semejanza de Dios.
Génesis 1:26 dice: Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza.
-Debe saber que PUEDE VIVIR UNA VIDA SUPERIOR, tal como Dios desea; su condición NO ES IRREVERSIBLE.
-Hay individuos que no quieren salir de esta condición, por lo que es importante preguntarle si desea cambiar realmente; si la respuesta es “Sí”, el siguiente punto es para él.
-En Jesús el homosexual tiene respuesta y la posibilidad de restauración completa. Es claro que las experiencias de restauración son diferentes en cada persona; algunos individuos experimentan una libertad inmediata y duradera luego de aceptar a Cristo como su salvador.
En otros casos, aunque una persona ha tenido una experiencia renovadora con Cristo, necesita un tratamiento terapéutico y psicológico además del espiritual. El entorno familiar es de gran importancia: debe reinar la comprensión del amor de Cristo; esto es clave y vital.
-Esto para nada minimiza el poder de Dios, porque especialistas en el tema han descubierto que las personas que participan en programas de recuperación basados en una relación personal con Jesús han tenido éxito verdadero y sanidad a todo su ser, tanto de las experiencias homosexuales como también de las heridas de la niñez que lo llevaron a esa condición.
-Esto se debe a que el homosexual típico puede no molestarle su condición, pero al aceptar a Jesús, el Espíritu Santo pone convicción de pecado respecto a esto en su corazón.
El crecimiento espiritual no solamente convence al hombre de sus actos homosexuales, sino que también lo capacita para vencerlos.
¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, y los que se echan con varones... heredarán el Reino de Dios.
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios (1 Corintios 6:9-11).
Cuando Cristo controla la vida de la persona, también controla su apetito sexual.
Programas de hombres fallan; lo más importante en esta etapa de restauración es saber que la dupla “Terapia-Poder del Espíritu Santo” es infalible.
Todos los hombre necesitamos recibir el cariño de nuestros papás y conocer el corazón de ellos, porque llegar a entender sus emociones y compartirlas nos llevará a entendernos a nosotros mismos.
Si no lo hemos tenido en nuestro papá terrenal hoy lo tenemos disponible en nuestro Padre celestial.
Él puede traer una satisfacción plena a la vida de un adolescente necesitado de un cariño negado.
Un homosexual encontrado de frente con el Padre: fin de su extenuante búsqueda.
© 2008. AARÓN GÓMEZ.