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Hillsong: SHOUT TO THE LORD MEXICO
         






 
 

El Estadio Azteca, al sur de la ciudad de México, congregaría una vez más a miles de adoradores que buscarían escuchar no sólo música, sino algo más allá: presenciar a Dios en la alabanza a través de Hillsong. Por RAUL LUGO

El martes 13 de noviembre por la mañana fue un día normal, común; el tráfico de siempre de la ciudad de México, accidentes y situaciones cotidianas de esta gran urbe. En el ámbito espiritual, fue un día de gran expectación y larga espera para que la noche hiciera su aparición.

Un sólo lugar para los cristianos reuniría una gran cantidad de seguidores de Jesús. El Estadio Azteca, al sur de la ciudad, congregaría una vez más a miles de adoradores que buscarían escuchar no sólo música, sino algo más allá: presenciar a Dios en la alabanza a través de Hillsong.

Alrededor de las 3 de la tarde se abrieron las puertas del estadio para albergar a los que habían llegado temprano esperando reservar un buen lugar en el evento Fuego en México. Proveniente de diversas regiones del país comenzó a llegar más gente para ser dirigida en alabanza y en adoración.

Cuando el reloj marcó las 6 de la tarde dio inicio el tan esperado concierto. Una tarde fría, pero con gran ánimo entre los asistentes. El primero en cantar fue Marco Barrientos, quien comentó: “Es un privilegio estar aquí; cuando hay una convocatoria siempre hay una consecuencia en los Cielos, y creo que cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de ver lo que va a suceder en el estadio de manera especial”.

De esta manera continuó su participación musical tocando canciones como Será llena la Tierra, Santo y poderoso y canciones nuevas incluidas en sus más recientes álbumes: Levántate y resplandece y Cree:todo es posible. Todo el concierto de Marco fue apoyado por una gran infraestructura multimedia donde aparecieron, de una forma muy llamativa y animada, las letras de las canciones, música e iluminación de manera sincronizada. Marco dedicó el final de su presentación para orar por Tabasco y Chiapas, alentando al corazón de los asistentes a colaborar de manera desinteresada por los afectados.

Al finalizar la música de Barrientos, fueron casi 30 minutos los que se tuvieron que esperar a que el concierto de Hillsong comenzara. Unos minutos después de las 8 de la noche, las luces del escenario se apagaron en su totalidad y comenzó a verse en todas las pantallas un video donde se leía el texto de 2 Crónicas 7:14 en inglés, acompañado de música de Hillsong.

Al terminar este videoclip hizo su aparición en el escenario Darlene Zcheck, líder de la banda y actualmente pastora de alabanza de la congregación más grande de Australia, Hillsong Church, quien con gran fuerza gritó: “Esta noche no hemos venido a dar ningún concierto, sino que vamos a llenar este lugar de alabanzas y exaltar sólo a Jesús”, lo que provocó una gran euforia y aplausos. En ese momento comenzó a sonar a todo volumen, y sin duda con una gran calidad en el audio, el tema Take it all, al que la mayor parte de los más de 20,000 asistentes respondieron cantando en español, ya que el tema está incluído en el disco de Hillsong United en español.

Después de cantar dos temas más, Darlene mostró a la gente una bandera mexicana, la cual abrazó y dijo a gran voz y muy emocionada: “No podemos creer que estemos aquí; es un sueño hecho realidad”. Los cristianos en México le respondieron con grandes gritos y aplausos.

Algunas de las canciones que interpretó Hillsong fueron Blessed; Worthy is your name, Shout to the Lord y One way, entre muchas más que la gente no dejó de corear durante todo el concierto.

Dentro del recital se dio un tiempo para que la misma Darlene orara personalmente por todos los enfermos de cáncer y diversas enfermedades, a lo cual hizo mención que en la presencia de Dios hay milagros y sanidades.

También compartió una anécdota, comentando que al sobrevolar la ciudad de México Dios le había mostrado que debía decir esta noche que lo que Él quería era que la gente en México volviera a soñar, volviera a creer en sus sueños y en las visiones en las que antes creía. De esa forma, comenzó a orar y sus palabras fueron: “México, es tu tiempo para soñar de nuevo; corre por las promesas de Dios”.

Alentó a todos a orar por los sueños de toda la nación. Minutos más tarde, le dio paso a un gran tiempo de adoración que perduró durante casi una hora. Se notaban las lágrimas en los rostros y el clamor de los que asistieron hacia Dios (un clamor de adoración y alabanza donde Él pudo moverse libremente). Darlene también le dio el lugar a su baterista quien compartió con la gente de México: “El fuego de Dios no siempre debe ser espectacular, pero sí sobrenatural”, e invitó a todos a reflexionar sobre Efesios 1:4 animando a todos a darle valor a los jóvenes cristianos.

Más de 2 horas fue el tiempo de duración del concierto que indudablemente jamás olvidarán los que asistieron. La noche cerró con un gran espectáculo de luces, sonido y pirotecnia con los colores de nuestra nación.

Para nuestro país fue una gran experiencia escuchar la música de esta banda, que bien por su calidad y unción han recibido premios en Australia como el ARIA de Oro e internacionalmente varios Premios Dove por sus álbums en vivo.

Fue una gran bendición haber tenido a Hillsong y la Palabra que Dios le dio a Darlene, quien también es considerada una gran ministro en nivel internacional y quien sus temas son cantados por más de 30 millones de creyentes en el mundo.

© 2008. AMÉRICA NUEVA. MÉXICO.