Religión
El Budismo es la religión mayoritaria, con un estimado de 384 millones de fieles. Otras: musulmanes con 38 millones de seguidores, representando entre un 3% y 2 % de la población; 4 millones de católicos, de los cuales 1.5 millones pertenecen a la Iglesia de Roma y 2.5 millones a la Iglesia Patriótica de China. Se cree actualmente que haya alrededor de 81 millones en el “Cristianismo”.
Al principio fueron Panteístas. Adoraban al Sol y tenían un Cielo al que llamaban Shang-ti. A la tierra la conocían con el nombre de Heu-t’u y veneraban el espíritu de los ríos y montañas. El culto a los muertos era parte de estos ritos, ya que hacían sacrificios de animales, e incluso humanos, que eran necesarios para evitar el surgimiento de plagas, enfermedades y muerte. Luego en China vivieron tres grandes maestros: Buda, Lao-tsé y Confucio. Las tres enseñanzas de estos maestros se han difundido por todo el país.
Cultura
Fiestas
La fiesta de la primavera (fiesta del año nuevo), se celebra el primer día del año del calendario lunar; es decir, entre los últimos días de enero y comienzos de febrero. Esta fiesta tiene sus orígenes en ofrendas dedicadas a las divinidades del Cielo y de la Tierra y a los antepasados. Actualmente es una expresión para mostrar y pedir por una vida feliz, dando origen a una celebración que es la velada de la víspera del año nuevo, donde la familia se reúne junta para esperar el inicio de año y despedir al viejo.
Otra fiesta es la de los faroles (primera noche de luna llena), durante la cual podemos observar la danza del dragón; otra es la fiesta de medio otoño (para rogar por buenas cosechas) a la divinidad celestial. Durante esta se come la torta de la luna, la cual, como es redonda, representa la reunión familiar, felicidad y satisfacción completa.
El dragón inspira profundo respeto a los chinos, ya que es símbolo de poder, dignidad y buena suerte. Para su fiesta se llegan a involucrar hasta cien hombres fuertes para llevarlo por las calles (aparece durante las fiestas nacionales) se realiza en tal forma que luce como un dragón celestial.
Matrimonio
Existen dos polos, aquellos de mente tradicional (los cuales demandan los ocho caracteres que indican compatibilidad) y los menos estrictos (en los que los astrólogos analizan la fecha de nacimiento y hora para ver su compatibilidad). Lo que los padres buscan es un yerno que tenga educación y posibilidades de un buen trabajo.
Muerte
Lo que los chinos piensan es que el alma es inmortal, por lo tal respetan y veneran a sus ancestros fallecidos. Cuando ocurre la muerte de alguna persona se siguen patrones Tahoístas, Budistas o en combinación.
Existen rituales de insistencia y de rechazo en lo que denominamos “intercambios de cara” o “buena reputación o prestigio” (éste se gana al demostrar la buena voluntad y la buena disposición para compartir; la generosidad es la esencia del prestigio). El dar es recibir y si uno siempre recibe, pierde.
Creencias y supersticiones:
• Dejar los palillos hacia fuera en el fondo del tazón en un restaurante sería una maldición terrible para su dueño.
• Es un augurio de muy mala suerte dar un paraguas a alguien cuando está lloviendo y no tiene paraguas, debido a que la palabra que utilizan para paraguas es san, que suena como la palabra “separarse”.
• Tampoco es correcto regalar relojes de pared, porque su frase en chino suena a sung chung, que tiene un sonido semejante a “asistir a un funeral”.
• Algún otro caso más extremo es obsequiar un pañuelo, puesto que es para secarse las lágrimas y presagia llanto.
• Todas estas maldiciones que cree el pueblo chino pueden revocarse, dando una moneda por el importe del regalo, así la maldición se regresa.
Retos y estategias
Los chinos tiene una gran curiosidad por la religión; sus antagónicas agendas son la realidad que se vive en China. La gente busca afianzarse, para buscar respuestas a los cambios socioeconómicos, pero por el otro lado el gobierno se empecina en tener el control riguroso con políticas restrictivas en lo que a libertad religiosa se refiere.
Sigue siendo un gran reto para el 5% de cristianos y la perseguida Iglesia subterránea de China alcanzar a los 1,600 millones de compatriotas de su país: un enorme desafío a la Iglesia occidental y a la vida de cada cristiano que trata de obedecer y escuchar la voz de Dios que aún susurra: “¿Y quién irá por nosotros? ¿A quién enviaremos?”.
Ing. Armando García G.