Artículo
 
 
Orín de vaca y Sangre de Cordero
         




 
 

Hace algunos días leía con incertidumbre una nota de la agencia de noticias Reuters, en la que informaban que en India, un país sometido todavía al antiguo sistema hindú de castas, profesores de castas altas rocían a sus alumnos de castas bajas con orín de vaca con el propósito de purificarlos y expulsarles los demonios.
Reuters escribía: “El director de la escuela, Sharad Kaithade, un hombre de la casta más alta, ordenó el ritual después de tomar el mando de su predecesor, de casta inferior, en un remoto pueblo del estado occidental de Maharashtra. Kaithade sugirió a una colega de casta rociar con orina en un ritual de limpieza a los alumnos que se examinaran, humedeciendo sus caras y sus exámenes… “Ella dijo que estaríamos mejor después de ser purificados”, citó el estudiante Rajat Washnik. El hinduismo venera a la vaca, y su estiércol es utilizado en el campo como desinfectante y como combustible. En 2001 los nacionalistas hindúes promovieron el orín de vaca para la cura de enfermedades desde la obesidad hasta el cáncer”.
La verdad es que a las multitudes de la India sí les hace falta ser rociadas, pero no con orín de vaca. Les hace falta ser rociadas con el amor de Dios, con el Evangelio de la verdad, con las buenas nuevas de salvación. La verdad es que a los hindúes les hace falta no ser rociados ya con orín de vaca, sino con la sangre del Cordero de Dios.
¿Estás conforme con quedarte en casa y leer de gente que vive en tanta confusión o declararás “¡Basta ya!” e irás para ser instrumento en la mano de Dios? Tu misión es ¡bañar al mundo del amor de Dios! Cientos de millones te esperan.

© 2007. AMÉRICA NUEVA. MÉXICO.