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Testimonio del Congreso de Jóvenes 2006 (Destino Jóven)
         



 
 

El Congreso de Jóvenes “DESTINO JOVEN”, a lo largo de sus veintidós años, ha impactado la vida de miles y miles de jóvenes. De los muchísimos testimonios, comentarios y correos que recibimos constantemente, aquí les presentamos un reciente de lo que ha significado este evento en la vida de sus asistentes.

“Durante mucho tiempo había escuchado comentarios y testimonios impresionantes de lo que Dios está haciendo en Amistad de Puebla, pero sobre todo en el Congreso de Jóvenes “Destino Joven”. Los testimonios decían acerca de la manera en cómo Dios se mueve con libertad y de su presencia que cae de manera tan palpable que bendice. También se comentaba que la gente tiene un encuentro con Dios que cambia radicalmente las vidas, y de cómo cada joven que trabaja en el congreso refleja pasión, amor y un gran servicio para Dios.
Fue en el año 2005 cuando por primera vez tuve la oportunidad de estar entre ustedes. Sin duda, pude experimentar en vivo, y a todo color, cada una de esas bendiciones que desde hacía tiempo había escuchado. Fueron momentos maravillosos, en los que Dios trató conmigo, mi familia y la vida de cada joven que nos acompañó; nuestras vidas, y la de cada uno de los jóvenes, tomaron un camino increíble en Dios. Desde entonces nos hemos esforzado para estar presentes, año con año, y no perdernos esa lluvia de bendiciones que Dios tiene para cada una de las persona que de diferentes lugares de México nos congregamos en este evento.
Después de cada congreso regresamos a nuestra ciudad, a nuestra congregación, con nuestros jóvenes, para llevar y trasmitir la bendición y comisión que recibimos de parte de Dios. Quiero compartirles que, particularmente, nuestro grupo de jóvenes en Monterrey (de la Iglesia Metodista “La Trinidad”) ha tenido el mayor crecimiento desde sus inicios, y lo más importante es que nuestros jóvenes han entendido el destino que tienen en Dios: impactar nuestra Iglesia, nuestras colonias, nuestra ciudad y nuestro país con un testimonio de obediencia, servicio y amor para nuestro Dios y comunidad.
Es nuestro sueño y anhelo poder alcanzar y ayudar, día a día, a más jóvenes para que cada uno de ellos encuentre su destino en Dios; que podamos verles triunfar en sus trabajos, escuelas y hogares.
Gracias por tener este tipo de eventos, ya que son de gran bendición, y sin duda, lo que hoy están haciendo, está impactando toda una juventud en nuestro país. Oro a Dios para que continúen y sigan con este trabajo tan hermoso… ¡Dios les bendiga en gran manera!”.

Miguel Ríos es originario de Monterrey, N. L.

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