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Para Líderes Jóvenes (Octavio Herrera Lastra)
         


 
 

Dios al que llama, capacita. Es un hecho innegable que servir a Dios es un privilegio; aunque también es innegable que todos los que nos hemos enlistado en el ejército de Dios, de alguna u otra manera, necesitamos ser enseñados, capacitados. Sin embargo, cuando se trata de ministrar jóvenes, es necesario ser específicamente enseñados y específicamente sustentados; sin considerar el hecho de que necesitamos también ideas. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios (Romanos 11:29).
La vida de los jóvenes es compleja, sus necesidades también. Ministrarles es complejo y encontrar las herramientas adecuadas también; necesitamos ministrarles en cada una de las siguientes áreas: espiritual, emocional, física, intelectual y social.
No podemos asumir que los jóvenes son sólo seres espirituales; tenemos que asumir el reto de atender cada una de las áreas que los definen como personas, como seres humanos y como cristianos.
Sin perder de vista que la parte más importante tiene que ver con el Espíritu, no podemos dejar pasar de largo el hecho de ministrar las demás áreas de sus vidas. De hecho, he aprendido que cuando un grupo de jóvenes no crece, es probablemente porque no hay un correcto balance en estos puntos. No podemos dedicarnos sólo al área social (tratar de entretenerlos, mantenerlos divertidos los sábados por la tarde); no podemos enfocarnos sólo a suplir sus carencias emocionales (tristezas, depresiones, frustraciones); tampoco podemos enfocarnos sólo a desarrollarlos en el aspecto intelectual. Sin embargo, tampoco podemos hacer de la reunión de jóvenes una reunión de domingo en chiquito, cuya única diferencia sea que el líder puede usar jeans. Al paso de los años he tenido la oportunidad de conocer a muchos líderes de jóvenes y he podido ver que no siempre tenemos claro qué se espera de nosotros, de nuestro servicio, de nuestro ministerio.
Esto se trata de un todo; Dios nos creó como seres integrales y es justo en la época de la juventud cuando más énfasis tenemos que poner en ministrar todas estas áreas, porque es justo en esta etapa en la que se toman las mejores o peores decisiones de la vida. Te puedo asegurar que si logramos influir en que sus decisiones sean apegadas a los principios divinos, entonces estamos cumpliendo bien con nuestro llamado.
Espiritual. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz (Romanos 8: 6).
Emocional. Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma (3 Juan 1: 2).
Física. La gloria de los jóvenes es su fuerza… (Proverbios 20: 29). …Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno (1 Juan 2: 14).
Social. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él (Génesis 2: 18).
Intelectual. Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis… (1 Tesalonicenses 4: 13).
Los grupos de jóvenes tienen, y deben tener, una razón específica de ser. Me preocupa mucho cuando escucho de algún grupo o líder de jóvenes que no tiene clara la razón por la cual se reunen cada sábado. Hay muchas razones, pero yo podría enlistarte de manera muy rápida, y no precisamente por orden de importancia, sólo unas veinte:
1. Adiestrarlos en la Palabra.
2. Brindarles conocimiento de la vida real.
3. Brindarles identidad y sentido de pertenencia.
4. Darles enseñanza específica.
5. Descubrir su llamado y dirigirlos.
6. Desgastar su energía.
7. Discipularlos.
8. Enfrentarlos a la autoridad divina.
9. Enseñarles a honrar a sus padres.
10. Enseñarles a servir dentro de la iglesia.
11. Establecer un cerco de protección durante su inmadurez.
12. Levantar en ellos el nombre de Cristo.
13. Levantar líderes.
14. Mostrarles el modelo correcto de la familia cristiana.
15. Procurar sanas amistades de ambos sexos.
16. Proveer el ambiente correcto para que conozcan a sus parejas.
17. Proveerles convivencia y diversión sana.
18. Tener consejeros al alcance.
19. Terminar de educarlos.
20. Usar su fuerza.
Bueno, realmente este artículo se trata de una invitación a que juntos aprendamos más del ministerio de jóvenes.
Durante el congreso de jóvenes Destino Joven 2007 tendremos una serie de sesiones exclusivas para líderes de jóvenes; le hemos llamado mentoría.
En este tiempo estamos esperando que los mismos oradores del congreso nos ayuden a desmenuzar el cómo de esta labor a la que hemos sido llamados, además de que pretendemos tener ocasión para convivir unos con otros, intercambiar nuestras experiencias, conocernos y establecer las relaciones necesarias entre los grupos y líderes más cercanos a nuestra comunidad para apoyarnos unos a otros.
Si eres un líder de jóvenes y está en tus planes asistir con tu grupo a este congreso, te pedimos que te pongas en contacto directo con nosotros 01 (222) 303 02 21, porque nuestro cupo, en este evento, es realmente limitado.