Nació un 11 de diciembre de 1966 en Uruapan, Michoacán.
Adolfo ha sido uno de las grandes porteros que ha tenido el fútbol nacional.
Mostró cualidades de buen portero desde los catorce años de edad, cuando apareció en Tercera División. A los diecinueve debutó como profesional en uno de los clubes más emblemáticos del país: los Pumas de la UNAM, con los que estuvo cinco temporadas antes de emigrar a Veracruz, para luego pasar por los Rayos del Necaxa y las Águilas del América.
Con un buen sentido de ubicación, elasticidad y una gran velocidad de reacción, Ríos impuso en el fútbol su estilo sobrio. Se retiró en plenitud de facultades y es considerado uno de los mejores de su posición en México, a pesar de su edad.
Aunque no tuvo mucha presencia en la selección mexicana, Ríos defendió la camiseta del equipo nacional de su país en varias ocasiones, la más recordada en la Copa América de 1997, en la que fue considerado el mejor portero.
“Me voy agradecido con Dios y con las instituciones que me abrieron las puertas; no le debo al fútbol ni el fútbol me debe a mí”, aseguró el jugador, uno de los símbolos del América, club con el que llegó a dos semifinales de Copa Libertadores, en los años 2000 y 2002 y con el que ganó el torneo de verano de 2002.
Adolfo Ríos es el portero con más partidos en la liga profesional de México, con seiscientos treinta y tres, y sólo es superado en longevidad por Benjamín Galindo, que fue auxiliar técnico de las Chivas de Guadalajara, quien estuvo en la cancha en seiscientos noventa y siete juegos.
Desde algunos años atrás, Adolfo se hizo cristiano y en los últimos años de su carrera futbolística ya daba testimonio de su conversión, al grado de tener el famoso sobrenombre de “El arquero de Cristo”.
Actualmente es comentarista en Televisa Deportes y viaja constantemente por toda la república dando talleres y conferencias en eventos cristianos y estará con nosotros en esta ocasión en Destino Joven 2007.