Casi setenta ensayos clínicos con más de doscientos treinta mil participantes han echado por tierra las supuestas bondades de los suplementos antioxidantes. Una investigación revela que no sólo no resultan beneficiosos, sino que el betacaroteno y las vitaminas A y E aumentan ligeramente el riesgo de mortalidad.
Los autores del trabajo, procedentes del Hospital Universitario de Copenhague (Dinamarca), advierten que teniendo en cuenta que entre el 10% y el 20% de la población adulta de Norteamérica y Europa consumen los suplementos evaluados, las consecuencias para la salud pública pueden ser sustanciales.
Algunos estudios indicaban que los nutrientes con propiedades antioxidantes podían resultar beneficiosos contra el cáncer o las enfermedades cardiovasculares, debido a que en muchos de estos trastornos las células sufren procesos oxidativos.
Los daneses, liderados por el especialista en Medicina Interna Goran Bjelakovic, buscaron todos los ensayos clínicos que se habían realizado con suplementos antioxidantes.
No encontraron evidencias convincentes de que los suplementos antioxidantes tuvieran efectos beneficiosos sobre la mortalidad. Es más, el betacaroteno, la vitamina A y la vitamina E, solos o en combinación con otros antioxidantes, parecen aumentar el riesgo de muerte un 7%, 16% y 4%, respectivamente.
Asimismo, Bjelakovic y su equipo recuerdan que su investigación sólo atañe a los antioxidantes que se consumen a modo de suplementos.
De hecho, cuando se administran a modo de suplementos, la ingesta de antioxidantes es mucho mayor que la obtenida a través de la dieta.
Aunque se creía que el estrés oxidativo interviene en el origen de diferentes enfermedades (y de ahí que los antioxidantes pareciesen beneficiosos), bien pudiera ser que en realidad este proceso oxidativo sea la consecuencia de la propia patología.
Fuente: EL MUNDO
Redacción: ACPRESS