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Una familia mexicana en Camboya
         
   
 

El pasado 20 de marzo la familia García Rodríguez partió para el país de Camboya tras un fuerte llamado de parte de Dios para llevar la vida y la esperanza de Cristo a una nación azotada por la pobreza y la muerte (Camboya significa “campo de muerte”). Ángel y Carmen García, (quienes tienen dos hijos: Jonathan y Josué) fueron pastores en Acatzingo, Puebla, durante varios años. En ese lugar levantaron una congregación en medio de gran oposición (seguramente el Señor los estaba entrenando para un llamado todavía más alto, que sería el ser enviados a un país al otro lado del mundo, hasta el “rincón de la tierra”, a miles de kilómetros de México, obedeciendo y poniendo sus vidas en el altar, en las manos de Dios para ver la gloria de Él en ese lugar).
Camboya es un país que se encuentra en Asia, entre Tailandia, Vietnam y Laos. Sería bueno que viéramos un mapa, porque de ahora en adelante, muchos más mexicanos entrarán en pueblos y naciones que jamás se habían oído mencionar.
El país tiene 13’600,000 habitantes y su capital es Phnom Penh. Se vive principalmente de la agricultura, del turismo y de la industria textil. Su clima es tropical monsónico, con gran cantidad de lluvias durante el año, por lo que las viviendas en los pueblos están sobre pilares a varios metros del suelo y el transporte suele ser a veces en pequeñas canoas. Su lengua oficial es el kemer y su religión oficial el Budismo.
Este país ha sido azotado por varias guerras, pero su período más violento lo experimentó bajo el dominio del Jemer Rojo en 1975, encabezado por el dictador Pol Pot. Este cruel dictador tuvo una política de exterminio a todo “enemigo oculto” que estuviera en contra de su régimen, matando a más de dos millones de personas. Este ha sido uno de los mayores genocidios en toda la historia humana.
Estos terribles eventos llevaron al país a una profunda pobreza. Sólo el 34% de la población cuenta con agua potable y sólo un 16% cuenta con instalaciones sanitarias. Las enfermedades de alto riesgo son la malaria, encefalitis japonesa, tifoidea, dengue, hepatitis A, etc. Se cree que hay aproximadamente 170,000 casos de personas que viven con VIH (SIDA). Por las frecuentes guerras que han tenido se puede ver en varias poblaciones niños y adultos mutilados por las minas explosivas abandonadas. Sufren de una desnutrición tremenda, y según lo que nos contaron los misioneros, los niños comen un solo plato de arroz cada tercer día (esto si llega la ayuda humanitaria).
Este artículo no trata de pintar las cosas muy negras, sino sólo de informar y darnos cuenta de la realidad del mundo. Los datos recientes que aquí se presentan pueden ser investigados en Internet o cualquier enciclopedia. Adicionalmente a esto, la misma familia García, en su primera experiencia en un viaje previo a ese país, nos contó con lágrimas en los ojos y con una tremenda compasión en su corazón lo que vio y experimentó.
Las últimas noticias de la familia García Rodríguez es que ya ha encontrado una casa donde establecerse, y aunque esto es un gran avance, falta mucho más. Necesitamos estar orando cada día por Ángel y Carmen y por sus hijos, para que el Señor los proteja y abra una puerta amplia para traer el Reino de Dios a ese lugar.
También debemos seguir orando para que el Señor envíe más obreros mexicanos a su mies, preguntándonos cada uno de nosotros si no seremos nosotros quienes debamos dar el paso de fe al gran llamado de Dios para las misiones.
La obediencia de la familia García es un gran ejemplo y desafío para todos. No es posible que por un lado haya gente que esté dispuesta a IR hasta el otro lado del mundo a lugares pobres y peligrosos, y por otro lado haya cristianos que no son capaces ni de levantarse el domingo para IR a la iglesia o a una reunión de oración.
Los que van, como los que se quedan, están en el mismo barco, remando hacia la misma dirección; unos yendo y otros apoyando, pero todos cumpliendo la voluntad de Dios.

© 2007. AMÉRICA NUEVA. MÉXICO.