¿Por qué cree usted que es importante para los jóvenes que se preparen en un instituto bíblico?
Porque si quieren ser líderes en la cultura actual, necesitan estar preparados. La Iglesia en México requiere estar formalmente preparada; más bien, educada. La Iglesia de México debería estarlo, porque cuando veo las estadísticas de la educación en el país, creo que los cristianos no podrían pelear con el Internet y su información. ¿Cuántos pastores en México tienen una educación hasta el sexto grado de primaria? En su mayoría. Necesitan preparación.
¿Cómo podría identificar alguien en su vida el llamado para recibir una preparación en un instituto bíblico? ¿Todo joven debería ingresar a uno?
No. Cada uno necesita pedir dirección con sus padres, con el pastor y con los líderes maduros que lo conozcan. Es necesario tener un deseo ardiente en el corazón de querer aprender; porque si no lo hay, no debe ir uno, porque se desperdiciará tiempo de otros, dinero, inversión. Sin embargo, debo decir que la mayoría de los jóvenes deberían decir: “YO IRÉ, pero si Tú, Señor, no quieres que vaya, cierra las puertas”. La gente debería decir: “Señor, si quieres que vaya, abre las puertas”.
¿Cómo sintió su llamado al ministerio?
No quería ir al ministerio. Fue algo más allá de mis emociones. Cuando era chico quería ser millonario. Recibí una beca en la Universidad para estudiar Leyes, y quería tener mucho dinero. Yo fui un chico que hizo buen dinero. Tuve un carro convertible, me iba de California, estaba en la cima del mundo y me sentía miserable. Cierta semana no pude dormir, porque sentí que debía ingresar en un seminario bíblico. Sin embargo, no quería; pensé: “Si no me aceptan me quedo en la escuela de Leyes”. Así que, fui con el decano del seminario bíblico y pregunté si podía ingresar. Él me dijo: “Tráeme tus papeles”. Así ingresé y en dos semanas Dios puso un gozo en mi corazón que no se ha ido desde entonces.
¿Usted cree que toda la gente debería ser preparada en un instituto bíblico?
No. Dios no llamó a todos a estar en una misma cosa. Llamó a todos a conocerle a Él y a su Palabra, estudiándola. No todos son llamados a un instituto bíblico. No creo que porque alguien no esté en un instituto bíblico esté fuera de la voluntad de Dios.
¿Podría dar un mensaje para los alumnos de instituto bíblico?
Sí. Los dos o tres años que estén ahí serán los más fáciles de toda su vida, pero hay que trabajar para aprender. Si lo echan a perder ahí, la regarán el resto de sus vidas. Serán los tiempos más fáciles; tienen maestros que apoyarán. Yo no soy tan listo, pero la diferencia es que nunca han conocido a alguien entre cristianos que trabaje tanto como yo. La diferencia es que trabajo mucho. Sé más que otros porque he estudiado.
¿Qué tipo de gente cree usted que puede ser considerada para ingresar al instituto bíblico?
Cualquier tipo: mamás, maestros… no sólo jóvenes.
© 2007. IESPANA. MÉXICO