La kumari algunas veces se deja ver en la ventana de su palacio. Mientras, la Suprema Corte de Justicia de Nepal ha iniciado una investigación para ver si la tradición milenaria en la que se venera a las kumaris (diosas vivas) no ha dado como resultado la explotación de las niñas.
Está veneración es llevada a cabo por hindúes y budistas newari (comunidad nepalí que sigue esta tradición) hacia una niña que es seleccionada entre mujeres de cuatro o cinco años de edad.
Esta deidad vive aislada y lejos de su familia hasta que alcanza la pubertad. Cuando dicha situación llega, según las reglas de la tradición, debe buscarse una nueva kumari.
Los defensores de derechos humanos argumentan que el confinamiento que viven estas menores puede acarrearles daños psicológicos a largo plazo.
La orden de la Suprema Corte de Justicia ha sido la respuesta al intento de terminar con la tradición, la cual, según sus contrarios, es una violación a los derechos humanos.
Dentro de tres meses, plazo estipulado para que termine la investigación, el máximo organismo de justicia de Nepal deberá dictar una sentencia.
Según corresponsales de la BBC, la decisión de Suprema Corte será un hecho sin precedentes, ya que no se espera que quite la tradición, pero sí que la reforme. Sin embargo, Chunda Bajracharya, especialista en cultura newari, afirma a la BBC que la práctica no afecta los derechos individuales de las kumari, y que por el contrario, eleva el estatus en la escala social como “alguien divino, alguien por encima del resto”. No obstante, aclaró Bajracharya: “Creo que es necesario hacer reformas para asegurarse que tengan derecho a la educación, a practicar deportes y a realizar otras actividades que les permitan desarrollarse”.
Los familiares de anteriores kumaris aseguran que para las pequeñas es difícil desposarse, porque según al cultura, acarrean mala suerte que puede causar la muerte del esposo.
Existen más diosas similares que son veneradas en pequeños pueblos newari en el valle de Katmandú. Según dictan las tradiciones, el rey del país venera a la diosa durante el festival Indra Jatra, que se lleva a cabo cada otoño en Katmandú.
Fuente: BBC MUNDO.