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Un mundo más rico, pero más injusto
         
   
 

MADRID, España. El mundo es más rico ahora que hace cincuenta años, pero esa riqueza se ha repartido de forma desigual, y como en el África subsahariana, lo que se ha incrementado ha sido la pobreza. Ésta es la principal denuncia que ha hecho la organización Intermón-Oxfam tras elaborar su informe Cincuenta años de pobreza, cincuenta años de desarrollo.
“El mundo es más rico, pero más injusto”, resumió Ariane Arpa, directora general de Intermón-Oxfam durante la presentación de la conferencia internacional Cincuenta años de lucha contra la pobreza y la injusticia: revisando el pasado y proyectando el futuro, que inauguró la secretaria de estado de Cooperación, Leire Pajín.
Entre los cincuenta y cinco expertos nacionales e internacionales sobre desarrollo que participaron en ella, destacan Eveline Herfkens (coordinadora de la Campaña de las Naciones Unidas para los Objetivos del Milenio), Susan George (escritora y presidenta de Attac Francia) y el premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel. Esta conferencia es uno de los actos con los que Intermón-Oxfam celebra su medio siglo de vida.
“La pobreza se ceba en África”, continuó Arpa, después de recordar que, aunque el número de personas pobres ha disminuido en el último medio siglo en los países en desarrollo, la excepción es el África subsahariana, donde han aumentado en torno a ciento cuarenta millones. El 20% de la población más pobre del mundo se concentra en esta región. En veinte años, el número de emergencias alimenticias en esta zona se ha triplicado -antes había unas cinco al año y ahora son veinte-: el 32% de la población está desnutrida.
Ariane Arpa no quiso mostrarse excesivamente pesimista: “La pobreza y la miseria no son una fatalidad. Se trata de elaborar políticas coherentes, como poner el comercio a favor de la lucha contra la pobreza; que las reglas del juego sean las mismas para todos”.

Fuente: EL PAÍS