SANTOS, Brasil. Poco más de tres lustros tras lograr en la Justicia que el astro del fútbol Pelé la reconociera como su hija, la política brasileña y pastora cristiana Sandra Regina Machado Arantes do Nascimento murió a los cuarenta y dos años, como consecuencia de un cáncer.
Fruto de una relación amorosa de Pelé con una empleada doméstica (Anísia Machado), Sandra Regina atrajo la atención de todo el país al abrir un proceso en la Justicia para obligar al ex futbolista a reconocerla como su hija.
Hasta el final de su vida, la muchacha, fiel miembro de la iglesia pentecostal Asamblea de Dios (donde era pastora) aseguraba que como cristiana no sentía rencor hacia su padre, y admitía que le gustaría poder convivir amistosamente con Pelé: “Dios es el que define el futuro. No sé cual será, pero lo aguardo”, dijo.
El esposo de Sandra Regina, Oseas Firmino, dijo que Pelé estaba enterado de la enfermedad de su mujer, detectada el año pasado, pero que nunca fue a visitarla ni sostuvo contacto con ella durante su enfermedad.
Pelé luchó hasta la última instancia para evitar que la muchacha lograra los mismos derechos de heredera que tienen sus otros hijos Edinho, Kelly Cristina y Jennifer -frutos de su primer matrimonio- y los gemelos Joshua y Celeste, nacidos de su actual unión con Assiria Nascimento (una conocida cantante, también cristiana).
En 1991 Sandra Regina logró del Supremo Tribunal Federal (STF, la máxima corte constitucional de Brasil) la autorización para incorporar a su nombre el apellido de su archifamoso padre.
Luego inició una carrera política que logró dos mandatos sucesivos de concejal en Santos, además de escribir un libro titulado La hija que Pelé no quiso.
El fallo de la Corte Suprema no tuvo el poder de acercarla a su padre. Según Sandra Regina, Pelé no la visitaba, no la invitaba a visitarlo y ni siquiera conocía a sus hijos Octavio, de siete años, y Gabriel, de cinco. De hecho, no ha asistido tampoco a su sepelio.
“Sólo recurrí a la Justicia porque Pelé no quiso encontrarme. Intenté contactarlo durante seis años, y lo único que me decían sus familiares y asesores era que yo debería recurrir a la Justicia para comprobar que era realmente su hija. Después de años de intentos, no me quedó otra alternativa”, recordó.
Como antes adelantamos, Pelé no asistió al velatorio de su hija. La asesoría de prensa del ex jugador de fútbol confirmó que Pelé tampoco asistió al sepelio y sólo envió una corona de flores con una cinta en la que se leía “El pesar de la familia Arantes do Nascimento”.
Fuente: AGENCIAS